MISCELANEAS


1878-2019

Francia conmemoró la Toma de la Bastilla símbolo de Libertad, Igualdad y Fraternidad



Fecha: 15/07/2019   10:18

Nuestro homenaje se plasma en el cuadro del pintor Claude Monet “La Rue Montorgueil”, que representa un día de fiesta nacional, atestado de muchedumbre y banderas ondeantes colgadas de las ventanas




 

El desfile del 14 de Julio, la gran fiesta nacional francesa, el día en que se celebra la toma de la Bastilla, la jornada clásica de despliegue del orgullo y poderío militar francés, ha tenido este domingo un inédito acento europeo. Por los Campos Elíseos han desfilado también más de un centenar de soldados españoles, junto con destacamentos de los otros países que forman parte de la Iniciativa Europea de Intervención (IEI), un proyecto de cooperación militar europea impulsado por Emmanuel Macron. Al lado del presidente francés, en la tribuna de honor, han asistido como invitados la canciller alemana, Angela Merkel, y otros mandatarios o altos representantes de los nueve países que participan en esta iniciativa, que en palabras de Macron supone: “Un bello símbolo de la Europa de la defensa que estamos construyendo”.

Claude Monet - La Rue Montorgueil de París. Fiesta del 30 de junio de 1878

Óleo sobre lienzo, 81 x 50,5 cm, París, Musée d'Orsay

Desde sus años de formación Monet se había sentido atraído por París, no sólo por ser la cuna del arte en Francia y donde se estudia y tienen lugar estimulantes encuentros, sino sobre todo por lo que representa visualmente en su complejo tejido urbano. Para Monet, París es un lugar rico en asuntos para pintar y en diversas ocasiones sentirá el apremio a regresar para alternar con los panoramas campestres, los marinos y los fluviales del Sena algunos escorzos urbanos.

La Rue Montorgueil era una avenida situada en la zona limitada por la Rue de Rívoli y el bulevar Sebastopol, en el mismo centro de París, al norte de la Íle de la Cité. Monet la representa en un día de fiesta nacional, atestada por la muchedumbre que ha bajado a la calle y llena de banderas ondeantes colgadas de las ventanas. La composición es una fantasía de colores en movimiento: los rojos, los blancos y los azules de la bandera francesa llenan todo el lienzo con su suntuosidad cromática.

Monet se apropia de la luz de casi mediodía para captar un momento glorioso en el 30 de junio de 1878. La luz es el elemento primordial en la obra de Monet y los impresionistas.  No hay un punto de fuga --característico de su obra desde que se unió al movimiento--, hay una ruptura total con la perspectiva euclidiana. El rasgo que provoca la ausencia de esta perspectiva, tiene su objeto en la vista del espectador: aquel que admira el lienzo se ve inmerso en esa realidad retratada, sin planos ni lugares inmediatos donde los ojos deban acudir.

Esta pintura carece de volumen, es bidimensional: nos acerca y al mismo tiempo nos aleja, es el yo espectador el que, desde las alturas, avista cómo una nación celebra su restauración sin perder el sentido de fraternidad. Edificios dorados por el sol; el cúmulo de trabajadores; burócratas; mujeres; niños y todo individuo. Todo se funde y se vuelve humano, cooperativo. Las banderas viven más que ondear. Con tonos azules, blancos y rojos, nos pinta más que banderas: nos pinta el rostro gráfico de un país que, a pesar de los errores, sigue creyendo en el progreso. Exquisitez y energía se respiran al presenciar el retrato de una nación en busca de la armonía, y Monet logra plasmarlo. Es donde, más allá de ser un pintor, Monet se vuelve un vocero del mensaje que pone a la enmienda como solución. Un verdadero acto revolucionario.

Toma de la Bastilla

La fiesta nacional más importante para los franceses es el 14 de julio, día en que conmemoran la llamada Toma de la Bastilla, un evento que en 1789 dio inicio a la Revolución francesa.

El 14 de julio es feriado nacional ya que representa la liberación del pueblo francésy el nacimiento de los tres ideales que representan la República: libertad, igualdad y fraternidad.

El 14 de julio de 1789 una multitud de franceses sitia la Bastilla, una imponente fortaleza y prisión medieval, símbolo de la tiranía monárquica. Los guardias realistas abren fuego contra la muchedumbre, pero se rinden poco después. A partir de ese momento, el rey francés Luis XVI pierde progresivamente el poder frente a los ideales revolucionarios.

A pesar de haber heredado enormes deudas de su antecesor, Luis XVI continuó sosteniendo gastos extravagantes, como la ayuda a las colonias americanas en las batallas por su independencia de Gran Bretaña. A finales de la década de 1780, el gobierno de Francia se encuentra al borde del desastre económico. Para empeorar las cosas, malas cosechas en 1788 provocaron una hambruna. El precio del pan se elevó tan alto que, en su punto máximo, el trabajador promedio debía gastar 88 por ciento de su salario en pan. El desempleo también era un grave problema que la población atribuía a la nueva reducción de los derechos de aduana entre Francia y Gran Bretaña. Después de un invierno frío, se produjeron violentos disturbios en las panaderías, graneros y otras instalaciones de almacenamiento de alimentos de todo el país.

En medio de la crisis, la destitución por parte de Luis XVI del ministro de finanzas, Jacques Necker, único ministro no-noble, desencadenó una revolución. El 12 de julio, tres mil personas se concentraron en los jardines del Palais Royal, y desfilaron por la ciudad con banderas negras y el busto de Necker, el ministro que representaba la esperanza del pueblo, cubierto con un velo. Su destitución demostraba que el Rey quería interrumpir con la transformación constitucional iniciada dos meses antes: se trataba de un acto despótico contra el que había que reaccionar. El 14 de julio se puso en marcha la revolución. En el Hotel de los Inválidos la muchedumbre consiguió 30.000 fusiles y 12 cañones, y miles de hombres se dirigieron a la Bastilla para aprovisionarse de pólvora. A las 5 de la tarde, el gobernador Launay mandó abrir las puertas y la guarnición se rindió. La rendición fue saludada como una gran victoria, gesta heroica que se convirtió en el símbolo de la Revolución y del inicio de una nueva era de libertad. Louis XVI fue enviado a la guillotina unos años más tarde.

La Asamblea Nacional tomó el poder y redactó la famosa Declaración Nacional de los Derechos del Hombre, la base de la Constitución Francesa y que se basa en tres ideales claves: Libertad, igualdad y fraternidad. La Revolución Francesa fue el estímulo para otras revoluciones y movimientos independistas en el mundo, como por ejemplo la Independencia de los Estados Unidos.



Fuente: (periscopio)











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